
Acabé mis estudios de Periodismo en la Universidad de Málaga en 2001, y aunque me especialicé en producción de radio, mi destino estaba en la palabra escrita. Mis primeros textos aparecieron en La Opinión de Málaga con el inicio del milenio, y también en medios musicales, como Mondosonoro o Staf Magazine. Eso no daba para vivir. Me ganaba la vida con la pértiga, sonorizando cortos, grabando documentales con productoras malagueñas. Mientras tanto, seguía alimentando mi afición musical con todos los géneros posibles. Granada lo cambió todo. Aquí comencé a trabajar para La Opinión de Granada desde su fundación, y llegué a ser el jefe de sección de Cultura, asumiendo labores de coordinación y dirección.
En Granada encontré un sello discográfico que publicó mi álbum de debut, 'Sólo ida' (El Ejército Rojo, 2007). Todo volvió a cambiar con el cierre del citado diario en 2009, y desde entonces estoy comprometido con la búsqueda de originalidad en la comunicación en redes sociales y las nuevas formas de un oficio, el del periodismo, que está en un punto de inflexión tan turbador como emocionante.
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